Thursday, January 20, 2011

Membretes

¡Sin pie, no hay poesía! -exclaman algunos. Como
si necesitásemos de esa confidencia para reconocerlos.

Europa comienza a interesarse por nosotros. ¡Dis-
frazados con las plumas o el chiripá que nos atribuye,
alcanzaríamos un éxito clamoroso! ¡Lástima que nuestra
sinceridad nos obligue a desilucionarla... a presentarnos
como somos; aunque sea incapaz de diferenciarnos...
aunque estemos seguros de la rechifla!

Llega un momento en que aspiramos a escribir algo
peor.

El ombligo no es un órgano tan importante como
imaginan ustedes... ¡Señores poetas!

¿Estupidez? ¿Ingenuidad? ¿Política? ... Seamos argen-
tinos, gritan algunos... sin advertir que la nacionalidad
es algo tan fatal como la conformación de nuestro
esqueleto.

¡Impongámonos ciertas normas para volver a expe-
-rimentar la complacencia ingenua de violarlas! La reha-
bilitación de la infidelidad reclama de nosotros un
candor semejante. ¡Ruboricemonos de no poder rubo-
rizarnos y reinventemos las prohibiciones que nos con-
vengan, antes de que la libertad alcance a esclavizarnos
completamente!

(...) Oliverio Girondo.

Tuesday, January 18, 2011

Composición nro 25

No le creas al mundo (decía él, mientras sentía que el tiempo y la distancia dañaba la conexión)
no escuches sus multicultural voces,
el sonido enceguece tus ojos,
bellos ojos que me miran y se iluminan,
(quiero guardar ese recuerdo para siempre)
y revivirlo cada día.

No escuches al mundo, que
perdido va creyendo que ama
y cada mañana siente que hace la
diferencia

No le creas, espera y veras,
que tu y yo valemos más que ellos (los otros, los que no sienten como tú)
... y los errores de los otros.

Espera, tu yo yo podremos darle
cuerpo, a la fe y la confianza
e infundirle alma a la felicidad.

No le creas, nadie escribe las reglas,
sólo tu y yo construimos esto,
y esto es algo de a dos.