Doble manifestación.
Un cuadro rojo, de Matisse
grita por salir a caminar
bajo el infierno gris
de un Buenos Aires,
Extranjero.
No hay atardecer fabril.
La ciudad de Boedo,
es toda capital,
ni los pasos coquetos de uno o mil
"recoleteanos"
servirán para aplacar
Lo inevitable.
Más nueve que ya dejaron,
si es que así se dice,
De existir.
No hay atardecer más gris.
¿Corresponde al dios salir a iluminarnos?
Ni los académicos,
Sonrojan tanto al error.
Error; me encuentro en Londres
Y en junio.
Donde la poca vida, vive
pero donde el te es,
a la hora acordada
por una agenda olvidada,
De adquirir.
No hay atardecer más lluvioso.
Con nubes rojas y azules,
con el número dos, improvisado
donde algún interludio,
cae, donde algún lienzo-cortinal
Es, desestructurado.
Friday, March 07, 2008
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment